Recital
Reflexionaba sobre la importancia de los recitales en mi vida. Sin duda alguna los puntos notables en la curva de mi vida, son los recitales. Siento que he crecido y que he dejado algo de mí a la vez en todos y cada uno de ellos. Y es que no es el recital mismo, sino su efecto colateral.
Cuando aparece por Chile una banda como La Renga, la fanaticada siempre estará ahí, con la mejor de las ondas, para alentar su arte. Para La Renga quizás es solo un día más de pega... pero para la fanaticada, es un día mágico. Porque nunca se siente semejante sensación de poder en tu vida y ese día lo único que importa es La Renga, y por unas horas te encuentras con todos en exactamente la misma condición: hermanos de sangre. Es como una energía que recorre tus venas, electrificando cada músculo de tu cuerpo y haciéndolo reaccionar con más intensidad, lo mismo empieza a ocurrir con el resto de tus sentidos y toda la realidad se empieza a distorcionar. No es una sensación causada por alcohol o drogas, porque incluso en la sobriedad, la pasión es la misma.
... y es en ese momento preciso, cuando sientes esa energía mística, te hinunda un fervor que anula todo, excepto el objetivo... y es que la sensación visceral de un objetivo en la vida es estar en ese lugar, por lo que, quizás en la actitud más maquiavélica jamás conocida, olvidas el presente, y nada de lo que pasa a tu alrededor importa, por lo tanto no te puede afectar... y se apodera de ti una sensación indescriptible de impunidad ante cualquier cosa que hagas. Lo primero que desaparecen, son las leyes; bebes en la calle sin temor alguno, el consumo de marihuana está -momentaneamente- permitido... incluso las leyes sociales se derogan, porque un flaite de La Pintana puede estar carreteando con el hijo de un empresario multimillonario sin que este último corra riesgo...
Durante unas horas al año, te conviertes en un sujeto intocable... nada puede afectarte ni bajarte de tu nube... durante unas horas al año tiene el derecho divino de gritarle "paco y la reconchetumadre que te parió" a un sargento primero en su cara con escupitajo y la volá... ... Durante algunas horas le puedes pedir a un paco que te sujete una lata de cerveza para abrocharte los zapatos... y el paco no te dice nada... NADA!!... ... Durante unas míseras horas al año, puedes pasarte bien por el orto tus ideales políticos y religiosos en varios temas... incluso corearlos... y después aplaudir!!...
Son horas gloriosas... eres un verdadero dios caminando entre mortales... puedes frotarte contra otros hombres y saber en lo profundo de tu corazón que no eres gay... ESO ES SEGURIDAD EN TU CONDICION SEXUAL CARAJO!!!... son esas horas las que tenemos que atesorar en nuestro corazón, para no perder los ideales de la juventud... porque son esos momentos los que ratifican que la juventud se sienta inmortal... porque tienen el privilegio de sentirlo durante algunas horas.
... ahora si un paco anda de malas y te lleva... ... ... ...
Cuando aparece por Chile una banda como La Renga, la fanaticada siempre estará ahí, con la mejor de las ondas, para alentar su arte. Para La Renga quizás es solo un día más de pega... pero para la fanaticada, es un día mágico. Porque nunca se siente semejante sensación de poder en tu vida y ese día lo único que importa es La Renga, y por unas horas te encuentras con todos en exactamente la misma condición: hermanos de sangre. Es como una energía que recorre tus venas, electrificando cada músculo de tu cuerpo y haciéndolo reaccionar con más intensidad, lo mismo empieza a ocurrir con el resto de tus sentidos y toda la realidad se empieza a distorcionar. No es una sensación causada por alcohol o drogas, porque incluso en la sobriedad, la pasión es la misma.
... y es en ese momento preciso, cuando sientes esa energía mística, te hinunda un fervor que anula todo, excepto el objetivo... y es que la sensación visceral de un objetivo en la vida es estar en ese lugar, por lo que, quizás en la actitud más maquiavélica jamás conocida, olvidas el presente, y nada de lo que pasa a tu alrededor importa, por lo tanto no te puede afectar... y se apodera de ti una sensación indescriptible de impunidad ante cualquier cosa que hagas. Lo primero que desaparecen, son las leyes; bebes en la calle sin temor alguno, el consumo de marihuana está -momentaneamente- permitido... incluso las leyes sociales se derogan, porque un flaite de La Pintana puede estar carreteando con el hijo de un empresario multimillonario sin que este último corra riesgo...
Durante unas horas al año, te conviertes en un sujeto intocable... nada puede afectarte ni bajarte de tu nube... durante unas horas al año tiene el derecho divino de gritarle "paco y la reconchetumadre que te parió" a un sargento primero en su cara con escupitajo y la volá... ... Durante algunas horas le puedes pedir a un paco que te sujete una lata de cerveza para abrocharte los zapatos... y el paco no te dice nada... NADA!!... ... Durante unas míseras horas al año, puedes pasarte bien por el orto tus ideales políticos y religiosos en varios temas... incluso corearlos... y después aplaudir!!...
Son horas gloriosas... eres un verdadero dios caminando entre mortales... puedes frotarte contra otros hombres y saber en lo profundo de tu corazón que no eres gay... ESO ES SEGURIDAD EN TU CONDICION SEXUAL CARAJO!!!... son esas horas las que tenemos que atesorar en nuestro corazón, para no perder los ideales de la juventud... porque son esos momentos los que ratifican que la juventud se sienta inmortal... porque tienen el privilegio de sentirlo durante algunas horas.
... ahora si un paco anda de malas y te lleva... ... ... ...